Nadie decía nada

Por: Rosario Spina*



La tienen de espalda
el torso desnudo 
el cuerpo calado 
cansado

Los brazos
tomados
de una barra 

Nadie dice
cuánto durará el estudio

Nadie habla

Nadie cuenta
ni siquiera
cómo está 
el tiempo afuera

Tres hombres
de batas azules
y pasos rápidos
acomodan unos cables

Encienden 
o apagan
las máquinas

Se oyen pitidos

Uno abre una ventana.

Mira hacia afuera,
no dice nada.

la mujer
sigue ahí
esperando

-los brazos en alto
la angustia en alza-

Un rayo ilumina
una parte pequeña
de la sala

ella
desconoce
si el estudio
empieza
o acaba

tampoco recuerda
si compró frutillas
o lo soñó
en madrugada

La bandeja
donde apoya el pecho
está muy fría

Una de las batas
se acerca
pide permiso
e inyecta
una aguja finita
en la mama

La máquina
emite un sonido agudo
intermitente.

Ella mira la ventana
y deja hacer
a los hombres
que no dicen nada.

Cuando vuelva,
revisará la heladera.
Buscará las frutillas
reales
soñadas.

Y luego 
si le queda tiempo
regará las plantas.




*Rosario Spina dicta clases de Literatura en el Instituto Politécnico Superior de la Universidad Nacional de Rosario y en diversas escuelas secundarias pertenecientes a la Provincia de Santa Fe. Actualmente realiza un Posgrado en Lectura, Escritura y Educación de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO - Sede Argentina). Además, es Periodista cultural y colabora en periódicos y revistas locales e internacionales con reseñas, entrevistas, crónicas y textos de ficción. En 2013 fue seleccionada por la Fundación Gabriel García Márquez para una Beca Taller en Periodismo y Literatura. Realiza clínicas de obra con los escritores Pablo Ramos y Claudia Masin.