"Pie de bruja", de Carolina Andujar

Recomendado por Evelyn Zárate Henao*


“También decían que la madre, en su infinita crueldad, había mutilado el tercer dedo del pie izquierdo de Slaven durante un bautizo infernal, marcándolo así como siervo de Chort, el demonio de cuernos y pezuñas, cuando apenas había estado tres días en el mundo. Tal era el único defecto visible de Slaven y la razón de su sobrenombre: pie de bruja”. Pie de bruja, Carolina Andújar.

Al ser una lectora recurrente, rayando en lo compulsiva, he entendido que la mejor forma de relajarse y dar un descanso a la mente del ajetreo del día a día, es la lectura. No hay mejor sensación que tener un buen libro y un buen café, o un vino tal vez, en un día de descanso.

Mis vacaciones transcurrieron en un lugar muy lejano, en los Balcanes, lugar al que fui transportada por Carolina Andújar, denominada como “la heredera de Drácula” por la Revista Cromos. Andújar ama la literatura gótica y trata de conservarla siguiendo la línea clásica a la hora de escribir, por supuesto dándole un toque propio, en medio de un mar de vampiros empalagosos enamorados de humanas insípidas. Es sin duda, mi escritora favorita.

Fiel a sus libros anteriores, Pie de bruja transcurre en el siglo XIX, entre leyendas y enredos que mantienen al lector a la expectativa constante; a pesar de ser una historia de amor un poco cursi, a mi parecer no raya tanto en lo empalagoso y tiene ese aire sutil de un amor clásico. La historia está plagada de lo que yo llamaría “un poco de veneno propio de Andújar”. Es increíble cómo es capaz de trasladar al lector al momento y espacio donde transcurre la  historia, te hace odiar y amar a los personajes llegando a tomarlos como propios.

Hablando un poco de los personajes, puedo decir que todos tienen un encanto particular. Desde Ava quien algunas veces raya en la estupidez con sus decisiones impulsivas, aunque muchas veces acertadas, te llena de frustración. Este personaje en especial sigue fiel a sí misma de principio a fin, desde su fijación por las brujas y las leyendas propias de la tierra natal de su nana, Branka, hasta su pasión por la ciencia tan “impropias de una dama” de la época; Slaven a quien denominaría “la gran víctima de la historia” es sin lugar a dudas un personaje fieramente apasionante, se podría pensar es, en un comienzo, el villano pero a medida que avanza la historia las odiseas que enfrenta junto a Ava lo muestran realmente encantador y un ser lleno de cualidades, que  si bien realzan su título de “hijo del diablo” ponen en duda su naturaleza maligna. Hasta el reverendo Nemeth un ser simplemente vil y manipulador, el verdadero villano de la historia fiel a “ser un enviado de Dios”, no es más que un hombre despreciable al que se le puede aludir gran parte de la trama, le agrega a la historia ese toque perverso que tanto absorbe, además de poner en entre visto la problemática propia del santerismo, donde más que un “enviado del señor” los fieles lo ven como una deidad.

La escritura de Andújar esta, desde mi punto de vista, caracterizada por ese toque oscuro y esos detalles que parecen ser realmente históricos, el misterio que maneja y su manera de describir los paisajes transportan al lector a los Balcanes, un lugar donde se puede  nunca haber estado pero se siente conocer al final del libro.

A pesar de que el final no es lo que yo hubiera esperado y me dejó con un cierto sinsabor, también deja un regusto a “Vampyr”, no solo por la aparición de Adrien y Martina,  si no por la sobriedad, tal vez demasiada, para una historia tan emocionante. Puedo decir que me encanta la aparición de los personajes principales de sus anteriores novelas porque crea la sensación de que las historias no solo ocurren en el mismo tiempo cronológico sino también en un mismo “universo”, por llamarle de algún modo,  y deja el precedente de que éstos otros libros existen sin tener la necesidad de haberlas leído para entender ésta.

Finalmente puedo decir que pie de bruja, así como los otros libros de Andújar, es apasionante, está lleno de suspenso y mantiene al lector a la expectativa; no raya en lo cliché, ni es predecible; y así mismo como las anteriores historias de esta escritora, lo deja a uno queriendo más, esperando ansiosamente la próxima entrega.


*Evelyn Zárate Henao es estudiante de segundo semestre en la Facultad de Medicina de la Universidad de El Bosque, en Bogotá, Colombia.