Mensajes sin voz / Tan así la palabra

 Por: Anabel Burgos Mathis

Mensajes sin voz

El rinsgton breve del celular le anunció un mensaje. Se secaba el cabello con una toalla.

Con una mano tomo el móvil y leyó el nombre  de su mejor amiga. Enderezó la cabeza para ver mejor. Lo abrió.

-         -Silvi! Todav en Mza. Finde soñado con un yanqui del curso. Ah!!!!! 1000 perdones. No pude estar en tu casam. Ya me vas a contar y yo a vos! Bss.

Apoyó el aparato sobre la mesa de luz y siguió con su cabello. Lo secó prolijamente, lo modeló, se vistió y se maquilló para salir.

-        - ¿Vamos mi amor, estás lista?
-       - Si… esperá que contesto un mensaje, saco el abrigo y vamos.

Buscó el mensaje de Laura, eligió responder al remitente y lo envíó.
Rinsgton esperado.

    - Silvi!  Mujer! mje  vacío. Tan ocupada estás? Mmmm… jajajaja

De nuevo apretó la opción responder y escribió:

         - No está en blanco Laura. Fue un silencio.


Tan así, la palabra

A veces la palabra, la palabra menuda
es todo lo que hay y nos encuentra
sin entonación y sin modales
 sola ella, sola ella su alma
ágil, inquieta, presumida
con sus mensajes erráticos
construye emociones 
cuestiona al aceptante
interpela respuestas
provoca la avidez y la sospecha.
Vibra en cuanto papel se desparrame
Vibra en cuanto lector la quiera suya
Vibra y aviva los sentidos.
Y explota adonde llega en este orden:
la boca, 
el corazón 

y la mirada…

*Anabel Burgos Mathis, poeta de La Rioja, Argentina.