Morir, desaparecer, trascender

Por: Jimena Vera Psaró
fotografías de Adriana Petrigliano


Hace pocos meses perdí a Marcos, mi abuelo. Perdí horas de complicidad, de escucha atenta, de juegos absurdos. Perdí su imagen en la casa, sentado a la mesa al final del pasillo. Perdí su mirada.  Pero entre lo que más extraño es ese mundo que inventó con lenguaje propio, un códice compartido que nos inculcó a los más chicos desde la infancia y ahora entiendo que es parte del legado de lo que nunca muere: la palabra. “Los límites de mi mundo son los límites de mi lenguaje” escribió Ludwing Wittgenstein; y hombres como mi abuelo crearon universos. Descubrí entonces como las palabras  nos transforman para siempre, sigo escuchando las voces del pasado que marcan el camino.

I
Para la oruga, la muerte fue antes mariposa

Tan importante es la palabra dicha que el 24 de marzo de 1974, la fatídica noche del último golpe militar en Argentina, el terrorismo de Estado se cobró como primera víctima a Francisco Isauro Arancibia, un maestro del interior que intentó sumar y multiplicar números y panes cuando se dio cuenta que con hambre no se podía aprender.  Lo acribillaron a 120 balazos en el cuerpo, mientras dormía en el local del sindicato docente de la provincia de Tucumán, donde se había quedado a trabajar hasta tarde. Vivió en la absoluta austeridad. Entre los objetos que inventariaba el acta policial del día de su muerte su hermana advirtió que le habían robado lo poco material que el maestro tenía: un par de zapatos que ella le habían regalado para que asista a la próxima misa de aniversario de su madre. 
“La rayuela se juega con una piedrita que hay que empujar con la punta del zapato. Ingredientes: una acera, una piedrita, un zapato, y un bello dibujo con tiza, preferentemente de colores. En lo alto está el Cielo, abajo está la Tierra, es muy difícil llegar con la piedrita al Cielo {…}  y un día se aprende a salir de la Tierra y remontar la piedrita hasta el Cielo, hasta entrar en el Cielo, {…}, lo malo es que justamente a esa altura, cuando casi nadie ha aprendido a remontar la piedrita hasta el Cielo, se acaba de golpe la infancia y se cae en las novelas, en la angustia al divino cohete, en la especulación de otro Cielo al que también hay que aprender a llegar. Y porque se ha salido de la infancia {…} se olvida que para llegar al Cielo se necesitan, como ingredientes, una piedrita y la punta de un zapato.” Julio Cortázar

En el libro de Eduardo Rosenzvaig “La oruga sobre el pizarrón” sobre el maestro Isauro Arancibia, relata este episodio de los zapatos y concluye: "Para legalizar el desguace de la Nación… se empezó robando a un maestro un par de zapatos nuevos y no es justo que un maestro ande descalzo por el cielo".  
Hay que restituirle al maestro sus zapatos, para que dibuje con tiza la rayuela que lo llevará 39 años después al Cielo.



II
La palabra nunca

te nombraré veces y veces. / me acostaré con vos noche y día. / noches y días con vos. / me ensuciaré cogiendo con tu sombra. / te mostraré mi rabioso corazón. / te pisaré loco de furia. / te mataré los pedacitos. / te mataré uno con paco. / otro lo mato con rodolfo. / con haroldo te mato un pedacito más. / te mataré con mi hijo en la mano. / voy a venir con diana y te mataré. / voy a venir con jote y te mataré. / te voy a matar, derrota. /nunca me faltará un rostro amado para / matarte otra vez. / vivo o muerto/un rostro amado. / hasta que mueras / dolida como estás/ya lo sé. / te voy a matar/yo / te voy a matar. Juan Gelman. Nota I
La vida del escritor argentino Juan Gelman se vio marcada por la desaparición de sus hijos y la búsqueda de su nieta nacida en cautiverio. El 26 de agosto de 1976 fueron secuestrados sus hijos Nora Eva (19) y Marcelo Ariel (20), junto a su nuera María Claudia Irureta Goyena (19), quien se encontraba embarazada de siete meses. En 1978 Gelman supo que su nuera había dado a luz, sin precisar dónde ni el sexo. En 1998, descubrió que su nuera había sido trasladada a Uruguay a través del Plan Cóndor, que vinculaba a las dictaduras sudamericanas y Estados Unidos, y que había sido mantenida con vida al menos hasta dar a luz a una niña en el Hospital Militar de Montevideo. En 2000, la nieta de Gelman, de nombre Macarena fue encontrada y pudo reunirse con su abuelo que falleció en 2014. Luego de verificar su identidad, la joven decidió tomar los apellidos de sus verdaderos padres, para llamarse María Macarena Gelman García.
Macarena llega el domingo 29 de marzo a una mesa de lectura de poesías llamada “La palabra nunca”, en el marco del Encuentro Federal de la Palabra y que es un homenaje a los poetas víctimas del terrorismo de Estado,  -Quiero traerles la palabra de mi papá- dice, (Marcelo) también poeta: “Me despido de este país, de mis amigos, de mis enemigos…”, recita. 
Estas visitas que nos hacemos,/ vos desde la muerte, yo /cerca de ahí, es la infancia que pone / un dedo sobre el tiempo y dice / que desconocer la vida es un error. (Juan Gelman a su hijo Marcelo)
En la misma mesa, Martín Oesterheld trae el recuerdo de su abuelo, a su lado hay un espacio habitado, como si alguien más estuviera allí. “Yo fui la última persona que lo vio. Me llevaron a los 4 años a verlo al centro de detención, me pasé toda la tarde con él y se me grabó esa presencia. Cuando se retoma su obra me da la sensación de que vuelvo a ser un chico nuevamente y lo vuelvo a tener al lado mío” dijo con voz quebrada.  Héctor Germán Oesterheld Puyol (1919 –19782) autor de El Eternauta estuvo un tiempo en la clandestinidad, pero en 1977 fue secuestrado por las fuerzas armadas en La Plata, habiendo ya sido desaparecidas y asesinadas sus cuatro hijas: Diana (24), Beatriz (19), Estela (25) y Marina (18). También desaparecieron y asesinaron a sus yernos y sus nietos fueron vendidos en el mercado ilegal de adopciones de los militares. 
Para ponerle voz a la obra del abuelo de Martin y Fernando, el actor y poeta Miguel Martínez Naón interpretó: 
En algún lugar de los vastos arenales de Marte hay un cristal muy pequeño y muy extraño.
Si alzas el cristal y miras a través de él, verás el hueso detrás de tu ojo, y más adentro luces que se encienden y se apagan, luces enfermas que no consiguen arder, son tus pensamientos. Si oprimes entonces el cristal en el sentido del eje medio, tus pensamientos adquirirán claridad y justeza deslumbrantes, descubrirás de un golpe la clave del Universo todo, sabrás por fin contestar hasta el último por qué.
En algún lugar de Marte se halla ese cristal.
Para encontrarlo hay que examinar grano por grano los inacabables arenales.
Sabemos también que, cuando lo encontremos y tratemos de recogerlo, el cristal se disgregará, sólo nos quedará un poco de polvo entre los dedos.
Sabemos todo eso, pero lo buscamos igual”.
El fin estuvo anunciado y aún así la valentía de seguir poniendo en palabras la realidad fue la constante de los artistas en la época más oscura. Poder expresarse les costó dejar de vivir para trascender en su obra, en la voz de sus abuelas, madres, hijos y nietos. “Sabemos todo eso, pero lo buscamos igual” dice Oesterheld;  “«con este poema no tomarás el poder» dice / «con estos versos no harás la Revolución» dice / «ni con miles de versos harás la Revolución» dice / se sienta a la mesa y escribe” Juan Gelman.

La muerte no puede sonreír

Carlos Pisoni, subsecretario de Derechos Humanos de la Nación, miembro de H.I.J.O.S. (Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio) trae al encuentro la voz de Ana María Ponce. “Loli”, como la conocían sus compañeros de militancia, fue secuestrada el 18 de julio de 1977 mientras paseaba con su hijo de 2 años por el zoológico. Le atormentaba la incertidumbre de saber qué había pasado con él.  En la pared del cuartito del sótano de la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada. Ex centro clandestino de detención, tortura y exterminio) Loli había pegado un poema: “He resurgido muchas veces/ desde el fondo de las estrellas derrotada” al lado tenía la foto de su hijo. La última vez que la vieron con vida fue en febrero del ´78 y sus últimos poemas están fechados en enero de ese mismo año.  Se las arregló para entregárselos en un sobre a una amiga también detenida, para que los guardara.  Quince años después, su hijo Luis Andrés Macagno Fernández decidió pedirle ese sobre a su abuela porque esos documentos estuvieron esperando para cuando él se sintiera preparado para verlos. Su hijo se encontró en la palabra de su madre, un testamento  que trasciende a toda muerte. Encontró la vida que florecía en las palabras escritas en el contexto más descarnado y gris que le tocó vivir a Argentina:

Cada vez que siento que se acerca
la incertidumbre,
siento más ganas de vivir.
Siento necesidad de dejarte más vida
de la que aún yo misma tengo.
Quisiera dejarte la risa,
que me tengas siempre,
con la risa y los ojos brillantes,
con esta necesidad de amar,
con esta fe para construir
y reconstruir mundos perdidos.
Cada vez que me invade el miedo
siento más ganas de que vos
no lo sientas,
y me voy a buscarte para que rías
conmigo,
para que compartamos la risa,
sólo la risa.
Quiero morir sonriendo.
Voy a morir sonriendo.
Para que hasta el último momento,
aunque no me tengas,
aunque esté muy lejos,
de mí te quede el recuerdo de la vida
porque la muerte no puede sonreír,
pero yo quiero ganarle a la muerte.
Por eso amor, voy a buscarte
antes que me lleven, para
seguir queriéndote como antes,
como siempre, riendo, con mucho amor...

          5 de enero de 1978. Ana María Ponce, desde el cautiverio.

Pienso en todo lo que la muerte no puede arrebatar,  pienso en los gestos y palabras que sobrevivieron a la vastedad de la vida. Pienso en los 30 mil desaparecidos, en el plan perverso y sistemático por no dejar rastro, en los que quedaron acallados, los que siguieron buscando, los que se reencontraron. Pienso cuando el idioma no es suficiente para poder decirlo todo, cuando hay que crear nuevas palabras como lo hacía mi abuelo. Pienso en un maestro descalzo tirando piedritas al Cielo, en Gelman matando a la derrota cuando miró por primera vez a su nieta Macarena 24 años después, pienso en Marcos y todo lo que él esperaba de mi, aquí, ahora, resignificando la palabra libertad con vida y poesía. 




ENGLISH

DIE, DISAPPEAR, TRASCENDER

By: Jimena Vera Psaro

Few months ago I lost to Marcos, my grandfather. I lost hours of complicity, attentive listening, absurd games. I lost his image at home, sitting at table at the end of the hallway. I lost her eye. But from what I miss most is that world that invented its own language, a shared codex that taught us to kids since childhood and now I understand that is part of the legacy of what never dies: the word. "The limits of my world are the limits of my language" wrote Ludwig Wittgenstein; and men like my grandfather created universes. I found out how words change us forever, I still hear the voices of the past that mark the way.

For the caterpillar, butterfly death was before
So important is the word that the March 24, 1974, the fateful night of last military coup in Argentina, state terrorism was billed as the first victim Francisco Isauro Arancibia, a teacher of the interior who tried to add and multiply numbers and breads when he realized that hunger could not learn. He was gunned down 120 bullets in the body, while sleeping in the local teachers union in the province of Tucumán, where he had been working late. He lived in absolute austerity. Among the items inventoried the police report the day of his death his sister said that they had stolen the little material that the teacher had a pair of shoes she had given him to attend Mass the next anniversary of his mother.
"Hopscotch is played with a pebble you push the tip of the shoe. Ingredients: a sidewalk, a pebble, a shoe and a beautiful chalk drawing, preferably colored. At the top is Heaven, below is the Earth, it is very difficult to get the pebble to Heaven {...} and one day learn to leave Earth and trace the pebble to Heaven, to enter Heaven, {... }, the trouble is that just at that point where almost nobody has learned to overcome the pebble to Heaven, just blow childhood and falls in novels, in anguish to the rocket divine, on speculation of another Heaven that also needs to learn to arrive. And because it is out of childhood {...} you forget that to get to Heaven are needed, as ingredients, pebble and the tip of a shoe. "Julio Cortázar

In the book of Eduardo Rosenzvaig "The caterpillar on the board" on the master Isauro Arancibia, recounts this episode shoes and concludes: "To legalize the scrapping of the Nation ... began robbing a teacher a pair of new shoes and no is just that a teacher go barefoot in the sky ".
The teacher must restore their shoes, draw with chalk hopscotch that will take 39 years after Heaven.

II
The word never
I appoint times and times. / I lie down with you night and day. / Nights and days with you. / I'll Mess taking your shadow. / I will show my mad heart. / I will tread mad with rage. / I will kill bits. / I will kill one paco. / I kill another rodolfo. / With haroldo I'll kill a bit more. / I'll kill you with my son in hand. / I'll come to target and kill you. / I'll come with jote and kill you. / I'll kill defeat. / I never miss a beloved face to / kill again. / Alive or dead / a loved face. / Until you die / hurt like you / I know. / I'll kill you / I / I'll kill you. Juan Gelman. Note I
The life of Argentine writer Juan Gelman was marked by the disappearance of their children and finding her granddaughter born in captivity. On August 26, 1976 were abducted their children Nora Eva (19) and Marcelo Ariel (20), with his daughter Maria Claudia Irureta Goyena (19), who was seven months pregnant. In 1978 Gelman learned that his daughter had given birth, without specifying where or sex. In 1998, he discovered that his daughter had been moved to Uruguay through the Condor, which linked the South American dictatorships and the US, and had been kept alive at least until giving birth to a girl at the Military Hospital in Montevideo . In 2000, Gelman's granddaughter, named Macarena was found and reunited with his grandfather who died in 2014. After verifying your identity, she decided to take the names of their birth parents, to be called María Macarena Gelman García.
Macarena arrives Sunday March 29th at a table reading of poems called "The word never" under the Federal Meeting of the word and that is a tribute to the victims of state terrorism poets, want to bring the word of My Dad says, (Marcelo) also a poet: "I say goodbye to this country, my friends, my enemies ..." recite.
These views do us / you from death, I / nearby, is putting children / finger on the time and says / to ignore life is a mistake. (Juan Gelman his son Marcelo)
In the same table, Martín Oesterheld brings the memory of his grandfather, his side is a living space, like someone else there. "I was the last person to see him. They took me 4 years to see the detention center, I spent the whole afternoon with him and I recorded that presence. When his work is resumed gives me the feeling that I become a boy again and I again have at my side, "he said hoarsely. Héctor Germán Oesterheld Puyol (1919 -19,782) author of The Eternauta spent time in hiding, but in 1977 he was abducted by the military in La Plata, having already been missing and murdered her four daughters: Diana (24), Beatriz ( 19), Estela (25) and Marina (18). Also disappeared and murdered their sons and grandchildren were sold on the black market adoption of the military.
To put voice to the work of Martin and Fernando grandfather, actor and poet Miguel Martínez Naón played:
"Somewhere in the vast sands of Mars there is a very small and very strange crystal.
If you raise the glass and look through it, you'll see the bone behind your eye, and inside lights that turn on and off, do not get sick lights burning your thoughts. If then you press the glass in the direction of the center axis, your thoughts acquire dazzling clarity and fairness, you will discover at once the whole universe key, finally know until the last answer why.
Somewhere on Mars that glass is.
To find it necessary to examine grain by grain the endless sands.
We also know that, when we find him and try to pick it up, the glass will be broken, just be a bit of dust between the fingers.
We know all that, but what we look like. "
The order was announced and still the courage to continue to put into words the reality was the constant of artists in the darkest time. To express stop living cost them to transcend in his work, in the voice of their grandmothers, mothers, children and grandchildren. "We know all that, but what we look like," says Oesterheld; "" With this poem not take the power 'says /' with these verses not make the Revolution "says / 'nor with thousands of verses do the revolution" says / he sits at the table and write "Juan Gelman.

Death can not smile
Carlos Pisoni, undersecretary of Human Rights of the Nation, a member of CHILDREN (Sons and Daughters for Identity and Justice Against Forgetting and Silence) brings to meet the voice of Ana María Ponce. "Loli", as they knew their fellow militants, was kidnapped on July 18, 1977 while walking with his son two years by the zoo. He was tormented by the uncertainty of knowing what had happened to him. On the wall of the small room of the basement of the ESMA (. School of Naval Mechanics Ex clandestine detention, torture and extermination) Loli had hit a poem: "He resurfaced many times / from the bottom of the defeated stars" next had a picture of his son. The last time he was seen alive was in February '78 and his last poems are dated in January of that year. He managed to deliver them in an envelope also detained a friend for safekeeping. Fifteen years later, his son Luis Andrés Fernández Macagno decided to ask this about his grandmother because those documents were waiting when he felt ready for them. His son was found in the word of his mother, a will that transcends all death. He found life that flourished in the words written in the starkest context and gray which he lived to Argentina:

Whenever I feel it approaches
uncertainty,
feel more zest for life.
I feel need to leave more life
from which even I myself have.
I would leave you laughing,
I always have,
with laughter and bright eyes,
this need to love,
with this faith to build
and rebuild lost worlds.
Whenever fear invades me
feel more desire than you
do not be sorry,
and I will get you to laugh
with me,
to share laughter,
only laughter.
I want to die smiling.
I'll die smiling.
For until the last moment,
even without me,
even if it is far away,
you left me memories of life
because death can not smile,
but I want to beat him to death.
So love, I will find you
before I bring to
still love you as before,
as always, laughing, with love ...
          January 5, 1978. Ana Maria Ponce, from captivity.

I think of all that death can not take away, think of gestures and words that survived the vastness of life. I think of the 30,000 missing, the perverse and systematic plan for not trace, which were silenced, which continued searching, which were reunited. I think when the language is not enough to say everything, when to create new words as did my grandfather. I think of a barefoot teacher throwing pebbles into Heaven, in Gelman killing defeat when first looked at her granddaughter Macarena 24 years later, I think Mark and all he expected of me, here, now, giving a new meaning to the word freedom life and poetry.



FRANCES

DIE, disparaissent, TRASCENDER

Par: Jimena Vera Psaro

Il ya quelques mois je ai perdu contre Marcos, mon grand-père. Je ai perdu des heures de complicité, une écoute attentive, jeux absurdes. Je ai perdu son image à la maison, assis à table à la fin du couloir. Je ai perdu son œil. Mais à partir de ce qui me manque le plus ce est ce monde qui a inventé sa propre langue, un codex partagée qui nous a enseigné aux enfants depuis l'enfance et je comprends maintenant que cela fait partie de l'héritage de ce qui ne meurt jamais: le mot. «Les limites de mon monde sont les limites de mon langage" a écrit Ludwig Wittgenstein; et des hommes comme mon grand-père créés univers. Je ai découvert comment les mots nous changent jamais, je entends encore les voix du passé qui marquent le chemin.

Pour la chenille, papillon mort étais avant
Donc important est le mot que le 24 Mars 1974, la nuit fatidique du dernier coup d'Etat militaire en Argentine, le terrorisme d'Etat a été présenté comme la première victime Francisco Isauro Arancibia, un professeur de l'intérieur qui a essayé d'ajouter et multiplier des nombres et pains quand il a réalisé que la faim ne peut pas apprendre. Il a été abattu 120 balles dans le corps, alors qu'il dormait dans le syndicat des enseignants locaux dans la province de Tucumán, où il avait travaillé tard. Il a vécu dans l'austérité absolue. Parmi les objets inventoriés les rapport de police le jour de sa mort, sa sœur a dit qu'ils avaient volé le peu de matériel que l'enseignant avait une paire de chaussures qu'elle lui avait donné pour assister à la messe le prochain anniversaire de sa mère.
"Hopscotch est joué avec un caillou vous appuyez sur le bout de la chaussure. Ingrédients: un trottoir, un caillou, une chaussure et un beau dessin de craie, de préférence de couleur. Au sommet est le Ciel, la Terre est ci-dessous, il est très difficile d'obtenir le caillou au ciel {...} et un jour apprendre à quitter la Terre et de tracer le caillou au ciel, à entrer au ciel, {... }, le problème est que juste à ce point où presque personne n'a appris à surmonter le caillou au ciel, juste souffler enfance et tombe dans les romans, dans l'angoisse à la volonté divine de fusée, sur des spéculations d'un autre ciel qui doit également apprendre à arriver. Et parce qu'il est sorti de l'enfance {...} vous oubliez que pour aller au Ciel sont nécessaires, comme ingrédients, de galets et la pointe d'une chaussure. "Julio Cortázar

Dans le livre de Eduardo Rosenzvaig "La chenille sur la carte" sur le maître Isauro Arancibia, raconte cet épisode chaussures et conclut: "Pour légaliser la mise au rebut de la nation a commencé ... voler un enseignant une paire de nouvelles chaussures et pas est juste qu'un enseignant marcher pieds nus dans le ciel ".
L'enseignant doit restaurer leurs chaussures, dessiner à la craie à la marelle, qui aura 39 ans après ciel.

II
Le mot ne
Je nomme fois et fois. / Je me allonge avec vous jour et nuit. / Nuits et jours avec vous. / Je vais prendre Mess votre ombre. / Je vais montrer mon cœur fou. / Je ai foulé fou de rage. / Je tuerai bits. / Je vais tuer un paco. / Je tue une autre Rodolfo. / Avec haroldo je tuerai un peu plus. / Je te tue avec mon fils dans la main. / Je viendrai à cibler et à vous tuer. / Je viens avec jote et vous tue. / Je tuerai défaite. / Je ne rate jamais un visage bien-aimé / tue à nouveau. / Vivant ou mort / un visage aimé. / Jusqu'à ce que vous mourez / blessé comme vous / Je sais. / Je vais te tuer / I / je vais te tuer. Juan Gelman. Remarque, je
La vie de l'écrivain argentin Juan Gelman a été marquée par la disparition de leurs enfants et de trouver sa petite-fille née en captivité. Le 26 Août 1976 ont enlevé leurs enfants Nora Eva (19) et Marcelo Ariel (20), avec sa fille Maria Claudia Irureta Goyena (19), qui était enceinte de sept mois. En 1978 Gelman a appris que sa fille avait donné naissance, sans préciser où ni le sexe. En 1998, il a découvert que sa fille avait été déplacé à l'Uruguay par le Condor, qui reliait les dictatures d'Amérique du Sud et aux États-Unis, et avait été maintenu en vie au moins jusqu'à donner naissance à une fille à l'hôpital militaire à Montevideo . En 2000, la petite-fille de Gelman, nommé Macarena a été trouvé et réuni avec son grand-père qui est décédé en 2014. Après vérification de votre identité, elle a décidé de prendre les noms de leurs parents biologiques, appelé María Macarena Gelman García.
Macarena arrive dimanche 29 Mars à une lecture de la table des poèmes intitulé "Le mot n'a jamais" sous la Réunion fédérale du mot et ce est un hommage aux victimes des poètes de l'Etat de terrorisme, veulent apporter la parole de My Dad Says, (Marcelo) aussi un poète: «Je dis au revoir à ce pays, mes amis, mes ennemis ..." réciter.
Ces points de vue ne nous / vous de la mort, je / proximité, met les enfants / doigt sur le temps et dit / d'ignorer la vie est une erreur. (Juan Gelman son fils Marcelo)
Dans le même tableau, Martín Oesterheld apporte la mémoire de son grand-père, de son côté est un espace de vie, comme quelqu'un d'autre là-bas. «Je étais la dernière personne à le voir. Ils me ont pris quatre années pour voir le centre de détention, je ai passé l'après-midi avec lui et je ai enregistré cette présence. Lorsque son travail est repris me donne le sentiment que je deviens un garçon nouveau et je ai à nouveau à mes côtés ", dit-il d'une voix rauque. Héctor Germán Oesterheld Puyol (1919 -19 782) L'auteur de Eternauta passé du temps dans la clandestinité, mais en 1977 il a été enlevé par l'armée à La Plata, ayant déjà été portées disparues et l'a assassinée quatre filles: Diana (24), Beatriz ( 19), Estela (25) et Marina (18). Ont également disparu et assassinés leurs fils et leurs petits-enfants ont été vendus sur l'adoption sur le marché noir de l'armée.
Pour mettre les voix à l'œuvre de Martin et Fernando grand-père, l'acteur et poète Miguel Martínez Naón joué:
"Quelque part dans les vastes sables de Mars il ya un très petit et très étrange cristal.
Si vous augmentez le verre et regardez à travers elle, vous verrez l'os derrière votre œil, et les lumières qui se allument à l'intérieur et à l'extérieur, ne obtenez pas les lumières malades brûler vos pensées. Si vous appuyez sur le verre dans la direction de l'axe central, vos pensées acquièrent clarté éblouissante et d'équité, vous découvrirez à la fois la clé de l'univers entier, enfin savoir jusqu'à la dernière réponse pourquoi.
Quelque part sur Mars que le verre est.
Pour trouver nécessaire d'examiner grain par grain les sables sans fin.
Nous savons aussi que, quand nous le trouvons et nous essayons de le ramasser, le verre sera brisé, juste être un peu de poussière entre les doigts.
Nous savons tout cela, mais ce que nous ressemblent ".
L'ordre a été annoncé et encore le courage de continuer à mettre en mots la réalité était la constante des artistes dans la période la plus sombre. Pour exprimer la vie d'arrêt leur coûter à transcender dans son travail, par la voix de leurs grands-mères, les mères, les enfants et petits-enfants. "Nous savons tout cela, mais ce que nous ressemblent», dit Oesterheld; »« Avec ce poème pas pris le pouvoir »dit / 'avec ces versets ne pas faire la révolution», dit /', ni avec des milliers de versets font la révolution », dit / il est assis à la table et écrire" Juan Gelman.

La mort ne peut sourire
Carlos Pisoni, sous-secrétaire des droits de l'homme de la Nation, un membre du ENFANTS (Fils et Filles pour l'identité et la justice contre l'oubli et le silence) amène à répondre à la voix d'Ana María Ponce. "Loli", car ils savaient que leurs camarades militants, a été enlevé le 18 Juillet 1977 lorsqu'elle marche avec son fils deux ans par le zoo. Il a été tourmenté par l'incertitude de savoir ce qui lui était arrivé. (. École de Mécanique de la Marine Ex clandestine détention, de torture et d'extermination) sur le mur de la petite salle du sous-sol de l'ESMA Loli avait frappé un poème: «Il refait surface plusieurs fois / du fond des étoiles vaincus" à côté eu une photo de son fils. La dernière fois qu'il a été vu vivant était en Février '78 et ses derniers poèmes sont parus en Janvier de cette année. Il a réussi à les remettre dans une enveloppe également détenu un ami pour la garde. Quinze ans plus tard, son fils Luis Andrés Fernández Macagno décidé de demander à ce propos de sa grand-mère parce que ces documents étaient en attente quand il se sentait prêt pour eux. Son fils a été trouvé dans la parole de sa mère, une volonté qui transcende toute mort. Il a trouvé la vie qui se épanouit dans les mots écrits dans le contexte le plus frappant et gris où il a vécu en Argentine:

Chaque fois que je pense qu'il se rapproche
l'incertitude,
sentir plus goût à la vie.
Je me sens plus besoin de quitter la vie
à partir de laquelle je me ont même.
Je voudrais vous laisser rire,
J'ai toujours,
avec des rires et yeux brillants,
ce besoin d'aimer,
Avec cette foi, de construire
et reconstruire mondes perdus.
Chaque fois que la peur me envahit
se sentir plus envie de vous
ne sois pas désolé,
et je vais vous faire rire
avec moi,
à partager des rires,
seulement rire.
Je veux mourir en souriant.
Je vais mourir en souriant.
Pour jusqu'au dernier moment,
même sans moi,
même si elle est loin,
tu me as laissé des souvenirs de la vie
parce que la mort ne peut pas sourire,
mais je veux le battre à mort.
Donc aime, je te trouverai
avant que je apporte à
te aimer encore comme avant,
comme toujours, de rire, d'amour ...

            5 janvier 1978. Ana Maria Ponce, de la captivité.

Je pense à tout ce que la mort ne peut pas emporter, penser à des gestes et des mots qui ont survécu à l'immensité de la vie. Je pense que de la 30 000 disparus, le plan perverse et systématique pour ne pas laisser de trace, qui ont été réduits au silence, qui a continué la recherche, qui ont été réunis. Je pense que quand la langue ne est pas assez pour tout dire, quand créer de nouveaux mots comme mon grand-père. Je pense que d'un enseignant pieds nus lancer des cailloux dans le ciel, dans Gelman tuant défaite lors de la première regardé sa petite-fille Macarena 24 ans plus tard, je pense que Mark et tout ce qu'il attend de moi, ici, maintenant, donner un nouveau sens au mot liberté la vie et la poésie.