Mañana matarán a los caballos

El libro "Muertes fabulosas" del autor Despouy relata historias de cosas cotidianas que podrían desaparecer, este poema habla de los caballos.
fotografía de Adriana Petrigliano

Mañana mataran a los caballos /
Les abrirán las fauces y colgarán sus relinchos en la plaza pública /
Poco sirvieron nuestras marchas contra el cielo /
El fallo parece inapelable /
Los ladrilleros sostienen que si esto sucede no habrá más pisaderos /
Los pantanos y el barro se ahogarán contra la tierra y volveremos al tiempo de las piedras /
El mundo será más pesado y menos posible /
Los jinetes advierten que los galopes se volverán plagas sobre los campos, /
que los caminos se cubrirán de crines filosas y amarillas//
Es posible que suceda cualquier cosa /
Estamos a la buena de un dios que ha preferido siempre los pájaros y los camellos /
Estamos desesperados /
Por nuestro bien no deberíamos permitirlo /
Sin caballos se habrá extinguido todo lo creado a su imagen y semejanza/
Habrá que acostumbrarse a la muerte acechando las calesitas/
A los lienzos ecuestres manchados de sangre /
A los relinchos en pena / A los circos criollos asediados por fantasmas cuadrúpedos/
A las herraduras abandonadas sobre la arena / Al luto de Calígula y la tardanza de Atila /
Habrá que cerrar los ojos y llorar caballos hacia adentro /
Evitar el dolor de los más pequeños /
Que no sabrán cómo ni dónde esconder sus palos de escobas condenados al matadero.

Juan Andrés Despouy
de "Muertes fabulosas"
Ediciones El Mono Armado.