Sentir teatro

Por: Jimena Vera Psaró


En una calle de tierra, las sillas plásticas hacen una ronda. Sin más telón que la noche, en una de las casas del barrio se esconde la magia de los artistas, la casilla oficia de camarín y los personajes salen a escena. Tengo 7 años y todo lo que recuerdo es el maquillaje hipnótico del actor Manuel Chiesa. Con la edad vendrán sus obras, las salas de teatro improvisadas en cualquier galpón y todo lo que dejó escrito, más tarde la oportunidad de ilustrarle unos poemas y verlo partir sintiendo todo el vacío tras su ausencia.

Sentir el teatro es un aprendizaje que se cultiva con cada obra: percibir escenarios, quedarse en silencio y a oscuras con una puesta, y que los reflectores iluminen partes que el espectador también tenía en sombras. Es aprender a leer caras y gestos, es ese silencio antes del aplauso final y observar la generosidad de quienes deciden por profesión prestar el cuerpo para que vivan demasiados personajes, como si transitar solamente la vida propia no fuera ya difícil.

Javier Villafañe, titiritero

Nació en Buenos Aires en junio de 1909 y en su carreta tirada por caballos, “La Andariega”, presentó su espectáculo recorriendo diferentes localidades de Argentina, Chile, Bolivia, Paraguay y Uruguay.  Debido a la dictadura militar, se vio obligado a exiliarse en España y retornó en 1984. Perfeccionó la confección y el manejo de los títeres con aportes artísticos de Emilio Pettorutti, Raúl Soldi, Carybé, Enrique Molina y Norah Borges. Cultivó profunda amistad con grandes figuras como Federico García Lorca, Atahualpa Yupanqui, Julio Cortázar, Pablo Neruda, Alfonsina Storni, Gabriela Mistral y el pintor Cándido Portinari. Su figura con barba blanca y larga, enfundado en mameluco y portando un sombrero con tres agujeros de bala, que alguna vez supo rescatar de un finado, era la pieza que completaba la carreta. Falleció a los 86 años. Actualmente se otorga un premio en su nombre que es la réplica a escala de “La Andariega”.

Títeres del Zonda
Muchos años después, en octubre de 2008, la compañía argentina “Títeres del Zonda” inicia una gira sudamericana “Por Las Huellas de los Pueblos” partiendo desde Buenos Aires para seguir como el viento que da nombre a la compañía, atravesando desiertos y cordilleras en el Centro y Norte de Argentina, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Brasil, Paraguay regresando más de dos años después por la región litoral de Argentina, concluyendo en la ciudad de Baradero, Pcia. de Buenos Aires. El recorrido se realizó en forma autogestiva, en una camioneta estanciera (modelo 1965)  a la que llamaron “La antorcha”. Además de la presentación de espectáculos la compañía brindó talleres y documentó todo el proceso en su blog titeresdelzonda.blogspot.com.ar en donde se pueden apreciar las imágenes de la experiencia, las crónicas del viaje y el llamativo recorrido que dibuja un corazón en el mapa de Latinoamérica.

Una realidad compartida
Hace pocos meses destacadas producciones teatrales oriundas de Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Italia, México, Uruguay y Venezuela visitaron Argentina para ser parte del 9º Circuito Nacional del Teatro. 
Uno de los elencos que visitó la provincia de La Rioja fue Teatro “El Paso” de Colombia, con su obra “Ricardo III”.  Esta obra clásica de William Shakespeare se recreó mezclando la realidad de la época con la actualidad de Colombia y Latinoamérica y durante el tiempo que llevó la gira por todo el país fueron introduciendo en la puesta incisivas lecturas de la realidad local perfectamente contextualizadas en la memoria de lo que ha padecido nuestro continente. Cinco actores acompañados de títeres y música en vivo recrearon un lugar que puede ser cualquiera de los países que habitamos, que tras la caída de una familia de la realeza, se urde una trama de conspiraciones, engaños y traiciones para que el poder no transite el camino predestinado. Ricardo interactúa todo el tiempo con personajes propios de su mente endeble y malvada y es él mismo digitado por uno de los títeres, un secretario de estado tan sanguinario y ambicioso como él.
“La obra nos permite contextualizar con la realidad”, explica el actor y director César Castaño, y además asegura que “nutrir el drama con farsa permite rebobinar, reconstruir y replantear un poco en donde estamos y poder analizar la situación política que viven nuestros países”. 
Tal vez ese juego escénico refleja actualizar Shakespeare en un contexto que sigue siendo vigente. “La política del abuso es el arquetipo de la política latinoamericana con sus dictaduras democráticas, desaparecidos, espionaje a la corte suprema de justicia, la violencia como mecanismo de resolución de conflictos, del abuso de poder, la corrupción, las crisis mundiales. Entonces vivimos la misma realidad y la llamamos de diferentes formas” expresa el actor y con esos elementos presentes en todos los  países introduce guiños en la obra que se va construyendo desde la primera función en cada lugar en donde se presenta.
Pese a la gran actualidad que impregna su contenido, el director aclara que “el teatro de por sí es político, pero no es la política lo que nos mueve, sino la necesidad humana, queremos hacer un ejercicio de reflexión, plantearlo desde el contra discurso también como en la obra que un asesino se mofa de todo lo que hace y hablar de una realidad, sin banderas, sin ´ismos´. Nuestra búsqueda es estética y dentro de ella se construyen los lazos de comunicación sobre una realidad que puede concebirse de manera paralela”, añade.

Sancocho de cola

Otra de las propuestas que llegaron a esta parte de Sudamérica desde Colombia, fue el Grupo Titirimimoteatro por el Festival Internacional Tinkutíteres. La presentación consistía en un escenario de miniaturas sobre una mesa donde, con maestría, Wilson Ruiz Castro animaba a los personajes de un poblado agobiado por la escasez.  La obra está basada en un cuento de tradición oral latinoamericana, con elementos dramáticos, de animación de objetos y narración, recreado y elaborado a partir de un proceso de investigación en la técnica marrueca del cuento. El Sancocho representa en este contexto, una comida popular ícono de pasar tiempo juntos, de los difíciles y de los  buenos, donde el compartir es un problema en tiempos de egoísmo.

Una práctica posible
Con los años la frecuencia de contacto con el género me permitió otros disfrutes:  recuperar  las horas de títeres que no estuvieron en la infancia pero bajo los sentidos de un adulto que insiste en sorprenderse, las sombras proyectadas en un telón, el kamishibai con sus ilustraciones exquisitas, vibrar al ritmo de la danzateatro, seguirle la corriente a un mimo, la narración oral y hasta llevar la percepción al máximo en una función de teatro ciego, con la sala completamente a oscuras y dónde el agua moja y el café huele e invade.

No escribo obras de teatro, no creo superar nunca la timidez de pararme en un escenario pero creo que hay toda una entrega posible en ser espectadora, en ir a ver una obra con las defensas bajas, dispuesta a conmoverme y a que me sorprendan, a apreciar los detalles, a disfrutar como poesía de una línea de diálogo bien interpretada. Mi aporte a cada escena es suscribir esa conexión entre artista y público y dejarme llevar.

Ver teatro a ojos cerrados, entender marionetas para adultos, esperar que llegue un carromato con artistas, permanecer frente a un hombre que juega con muñequitos de cerámica, detenerse a aplaudir y dejarle su paga a un artista en la calle, todas son expresiones que logran conectarnos con la parte más sensible, aún a sabiendas que es una quimera compartida. Es la posibilidad de entender que el actor tiene otra piel y que en algún lugar del público puede haber alguien descubriéndolo por primera vez. 

Derechos Reservados: Esquina Revista.

Traducción del artículo en idioma inglés:



ENGLISH
Feel Theatre 

By: Jimena Vera Psaro 



On a dirt road, plastic chairs make a round. No more curtain that night in one of the houses of the neighborhood's magic hides artists, box acts as dressing room and the characters come on stage. I am 7 years old and all I remember is the hypnotic makeup actor Manuel Chiesa. With age come his works, improvised theater halls any barn and all that he wrote, later the opportunity to enlighten from poems and see all the empty feeling after his absence. 
Feel the theater is learning that is grown with each work: perceiving scenarios remain silent and dark with a sunset and the reflectors illuminate parts that the viewer also had shadows. Is learning to read faces and gestures, is the silence before the final applause and see the generosity of those who choose to pay by profession body too many characters to live as if life itself move only it were not already difficult. 

Javier Villafane, puppeteer 
Born in Buenos Aires in June 1909 and in his horse-drawn wagon, "The rambler", presented her show touring different towns in Argentina, Chile, Bolivia, Paraguay and Uruguay. Because of the military dictatorship, was forced into exile in Spain and returned in 1984. Perfected the preparation and handling of the puppets with artistic contributions Pettorutti Emilio Raul Soldi, Carybé, Enrique Molina and Norah Borges. He cultivated deep friendship with greats like Federico García Lorca, Atahualpa Yupanqui, Julio Cortázar, Pablo Neruda, Alfonsina Storni, Gabriela Mistral and painter Candido Portinari. His figure with long white beard, dressed in overalls and wearing a hat with three bullet holes, once known rescue of a decedent, was the piece that completed the wagon. He died at age 86. Currently an award in his name is the scale replica of "The rambler" is granted. 

Puppets of Zonda 
Many years later, in October 2008, Argentina's "Puppets of Zonda" begins a South American tour "For The Footprints of Nations" leaving from Buenos Aires to continue as the wind that gives name to the company, across deserts and mountain ranges in the central and northern Argentina, Bolivia, Peru, Ecuador, Colombia, Venezuela, Brazil, Paraguay back more than two years after the coastal region of Argentina, concluding in the city of Dock, Prov. Buenos Aires. The tour took the form autogestiva, a rancher truck (1965 model) that they called "The Torch". Besides filing shows the company gave workshops and documented the entire process on his blog titeresdelzonda.blogspot.com.ar where you can see pictures of the experience, the chronicles of travel and striking journey that draws a heart in the map of Latin America. 

A shared reality 
A few months ago leading theater productions native Bolivia, Brazil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Spain, Guatemala, Italy, Mexico, Uruguay and Venezuela visited Argentina to be part of the 9th Circuit National Theatre. 
One of the teams that visited the province of La Rioja was Teatro "El Paso" in Colombia, with his "Richard III". This classic William Shakespeare play recreated by mixing the reality of the times with today in Colombia and Latin America during the time it took the tour around the country were introduced at the start incisive readings of local reality perfectly contextualized in memory of what our continent has suffered. Five actors and puppets accompanied by live music recreated a place that can be any of the countries we live in, that after the fall of the royal family, a web of conspiracy, deception and betrayal is woven so that power does not transit the predestined path. Ricardo interact all the time with their own characters weak and evil mind and is itself typed by one of the puppets, a secretary of state as bloodthirsty and ambitious as he is. 
"The work allows us to contextualize the reality," says actor-director Cesar Brown, and also says that "nourishing the drama with farce lets rewind, rebuild and rethink a bit on where we are and to analyze the political situation in our countries". 

Maybe that reflects updating Shakespeare stage game in a context that remains in force. "Political Abuse is the epitome of Latin American politics to its democratic dictatorships disappeared, spying the supreme court, violence as a means of resolving conflicts, abuse of power, corruption, global crisis. Then live the same reality and call it in different ways "says the actor and those elements present in all countries introduce winks in the work that is being built from the first function in each place where it occurs. 
Despite the great relevance that permeates its contents, the director clarifies that "the theater itself is political, but politics is not what drives us, but the human need, we do a brainstorming exercise, raise it from the counter-discourse well as in the work a murderer mocks everything you do and talk about reality, no banners, no'ismos'. Our quest is aesthetic and within the communication links of a reality that can be conceived in parallel are built, "he adds. 

Tail Stew 
Another proposal that came to this part of South America from Colombia, was the Tinkutíteres Titirimimoteatro Group International Festival. The presentation consisted of a scenario where a table miniatures, masterfully, Wilson Ruiz Castro animated the characters in a shortage-ridden village. The work is based on a story by Latin American oral tradition, with dramatic elements, object animation and narration, recreated and made from a research process in art marrueca tale. Sancocho is in this context, a popular food icon to spend time together, the difficult and the good, where sharing is a problem at times selfishness. 

A possible practical 
Over the years the frequency of contact with the fabric allowed me to other enjoyments: make up time puppets were not in childhood but under the directions of an adult who insists surprise, the shadows cast on a backdrop, the Kamishibai with illustrations exquisite, thrilled by the danzateatro, humoring a mime, storytelling oral perception and even lead to the maximum in a theater blind, the completely dark room and where water is wet and the coffee smells and invades . 

I do not write plays, do not think ever overcome shyness to stand on a stage but I think there are a possible delivery to be a spectator, go to see a play with low defenses, ready to move me because it surprised me, to appreciate details, enjoy poetry as a line of dialogue well performed. My contribution is to subscribe to each scene that connection between artist and audience and let go. 

See Blink theater, puppetry for adults to understand, wait a wagon arrives with artists, stand in front of a man who plays with dolls ceramic stop clapping and let her pay for an artist on the street, are all expressions that make connect with the most sensitive part, even knowing that it is a shared illusion. It is possible to understand that the actor has another skin and that somewhere the public can anyone discovering it for the first time. 
atured photographers captured both on the street and on the biggest stages. We also received incentives messages in inbox of readers, texts, collaborations and see this as an opportunity to thank the round, that need to know that the other hand, to return it, we may find ourselves sharing our corner.