En el último trago

Obra del Grupo: KAMAR - TEATRODELALUNA
Por: Miriam Corzi. 

El personaje nació como propuesta en una improvisación realizada en el entrenamiento actoral a partir de la investigación de objetos. La máscara que compone a este personaje ha sido parte y compañera en trabajos anteriores, pero en la necesidad de buscar más posibilidades al mismo objeto ha nacido este personaje que es co-protagonista de la obra: “En el último trago” uno de los últimos estrenos del Grupo KAMAR - teatrodelaluna. Puede decirse que es un nuevo personaje para esta máscara que ya forma parte de la poética de nuestras producciones y que ahora toma el rol de: “el marido muerto”. Es importante recalcar que la mecánica de construcción del grupo es a partir de la “dramaturgia de actor” y por tanto ni la obra ni el personaje han sido pre determinados, sino que han surgido en improvisaciones creativas en las que se busca material para la construcción artística, por tanto el personaje no ha sido pre concebido intelectualmente sino que se ha ido formando y construyendo a partir de la exploración con el mismo, y es por ello que el personaje-muñeco ha sido junto a otras motivaciones elemento motor de la pieza. En las exploraciones se ha ido definiendo su esquema corporal, su ropa, sus espacios y por supuesto al mismo tiempo, él ha determinado y modificado mis partituras corporales como actriz.
 No tiene nombre formalmente, Él es “el marido muerto” de: “María Juana Leonor Belén Guadalupe Gutiérrez de Chávez Zapata”. Por tanto, se podría decir que él ha sido: Don Chávez Zapata (si le dio su apellido a ella claro), pero no se lo nombra en la obra. Sin embargo, a través del extenso nombre del personaje femenino, tomado de las famosas anarquistas mexicanas para dar un sentido interno motivacional a la actriz y que además incorpora el clásico nombre mexicano “Guadalupe”, se trata de dar cuenta de que ella puede ser muchas mujeres a la vez y que él podría ser el compañero de cualquiera de ellas, por tanto el es un importante compañero de vida.
Lo maneja el personaje femenino: “María Juana Leonor Belén Guadalupe Gutiérrez de Chávez Zapata” encarnado por mí, Miriam Corzi.
Está compuesto por: Una máscara con forma de esqueleto de base plástica recubierta en cartapesta y pintada con acrílico. Su estructura física es una percha que funciona a modo de hombros y columna vertebral. Se completa con su vestuario: camisa y traje de hombre.
El personaje se construye en la escena por partes, así que en un momento una parte de él es parte de ella y otra parte de él la espera, ella le da vida en la escena.
Él, cuando esta sólo se sostiene en una especie de perchero, eso permite que Guadalupe lo manipule pero pueda alejarse y acercarse a él e interactuar con mayor libertad corporal pero siempre pendiente de la relación. También por momentos la estructura física de él pasa a ser la de ella y por tanto el contacto es más íntimo corporalmente.
El personaje no tiene “voz”, aunque ella lo “escucha” imaginariamente para reaccionar e interactuar con él. Expresivamente las reacciones del personaje-muñeco están marcadas con precisión por los textos y cantos que ella realiza. En principio ella hace que el reaccione a sus acciones pero en el transcurso de la obra el cobra mayor vitalidad y determina las acciones de ella. Este proceso se da a su vez en coherencia con la “fábula” que se cuenta. Él está muerto, revive en la imaginación de la mujer, pero la muerte aunque es la realidad más dura de aceptar, es ineludible. Este proceso se da en forma paralela al trabajo con el objeto, porque el mismo cobra vida en la imaginación y aunque sabemos que es un objeto nos resistimos a aceptar que no tiene vida o al menos un poco de ella en potencia, finalmente luego de saludar al público al dejarlo, como actriz, me doy cuenta que es doloroso verlo “sin vida” pues me resisto a pensar que no la tiene.
Una característica de nuestro teatro es que todo actor en escena esta siempre activo y por tanto mientras se desarrolla la obra, Él (que es un actor más en esta pieza) no abandona su personaje ni se relaja. Es cómico hablar de esto, sabiendo que él es un muñeco, pero es así. Por tanto, Él cuando no actúa me presta atención a mí que soy su compañera de escena (jaja!), es mi espectador más atento y de mis compañeros el que nunca se queja.
Ahora, cuando no actúa en esa obra, actúa en las otras, y rara vez descansa.
Cuando lo dejo en la sala me gusta dejarlo en lugares que llame la atención, donde la gente lo vea, en una postura que me permita saber que no está “incómodo”.
Con respecto al público supongo que una de las más raras es esta:
Él me toca los senos y las caderas en la obra y eso crea una complicidad con los espectadores: entre él y ellos con respecto a mí. Puedo suponer que esta escena determinó que en una función al finalizar la obra las chicas jóvenes lo tomaran y se sacaran fotos con él en posiciones similares a las de él y su esposa, ellas fantaseaban con que era su marido y algunas lo tomaron bastante en serio y le dieron unas cuantas licencias. Mientras ellas hacían eso, uno de los nenes que vio la obra me dijo: “este muñeco es demasiado atrevido…” Sin embargo a algunas espectadoras les gustó hacer ese “juego” con el muñeco y por supuesto tomarse las fotos, supongo que “el marido muerto” (mas vivo que nunca) debe haber disfrutado bastante de la situación, pero yo, como ya estaba fuera de personaje hice la vista gorda y no me puse celosa, aunque luego lo ayude a recobrar la compostura.
Soy muy nueva en esto pero me fascina, a la vez me asusta y me maravilla “contemplar ilusionada” como los objetos se animan. En este caso no me gusta llamar a mi compañero de escena títere porque siento que es uno de mis más fieles actores y trasciende la idea de muñeco, además “la obra no pretende ubicar el trabajo con el objeto en un lugar de virtuosismo, sino brindar a través de esta propuesta un apoyo para llegar al equilibrio justo que permita llevar adelante la escena en su totalidad al espectador.”

Obra: "En el último trago" / Actriz: Miriam Corzi / Dirección: Daniel Acuña Pinto. Técnica: Selva Mercado y Ma. José Euliarte.  KAMAR - TEATRODELALUNA