Editorial


Refiriéndonos a la cultura como el cúmulo de experiencias que un pueblo organiza y administra para que sus generaciones venideras practiquen y ejerzan, nuestra revista representa el cúmulo de experiencias de nuestros pueblos Amerindios, naciones formadas por costumbres regionales, costumbres de clanes, de agrupaciones, de aldeas, que guardaron para sus futuras generaciones una riqueza más valiosa que el oro que producían estas tierras, porque es una riqueza que nadie nos puede robar, que nadie puede saquear, que ningún ejército de conquista puede arrancar de nuestras almas. 
Hoy, con esta nueva publicación en el gran universo virtual;  en el que también el periodismo ya ha empezado a ejercer con  maestría y audacia, donde las redes sociales invaden hasta nuestra privacidad y todo se sabe y se comparte en fracciones de segundos, ESQUINA es simplemente, el sueño de dos periodistas de diferentes culturas, diferentes escuelas, diferentes espacios, en esta preciosa América del Sur, si se quiere, también, de diferentes épocas de un periodismo siempre cambiante y dinámico.
Al escribir estas palabras como una forma de abrir nuestras puertas (virtuales) a los lectores, con una bienvenida y un abrazo que abarca desde el recóndito y frío sur de La Patagonia, hasta los desiertos cálidos de la Guajira en Colombia, nunca me imaginaba que lo haría para que toda palabra escrita en esta editorial; pudiera ser leída por amigos de todo el planeta o al menos por todos aquellos de habla hispana. Cuando se publicaba en otros tiempos una revista, siempre se calculaba el tiraje para unos lectores estimados entre un grupo casi selecto según sus  gustos, los tirajes más grandes, creo yo, que no pasaban de los cinco mil ejemplares,  siendo pretenciosos al hablar de ventas. Ahora, una revista virtual, trasciende los mares, surca el ciberespacio, llega a todo aquel que tenga un medio electrónico disponible para insertar en él las actuales aplicaciones y que reciba internet, y esto se logra desde cualquier parte del mundo.   
Hemos pensado en la ESQUINA en la que en otros tiempos, los muchachos compartían alegremente pero siempre importunando la calma del barrio, con sus chistes, comentarios, uno que otro chisme sobre la nueva chica venida del otro lado de la ciudad.
Aquella esquina de la cual habló Jorge Luis Borges en su obra “El hombre de la esquina rosada” o aquella esquina referida por los poetas del tango.
La esquina a la cual se refiere Renato Leduc


La esquina

Cuánto tiempo esperé contra la esquina
de mi perplejidad un grande amor;
cuánto tiempo esperé y cuando llegó
apenas pude caminar tras él.
La pantalla platónica -la esquina-
nos arroja la sombra torturada
de las cosas
que la razón glacial estratifica.
El silbato de tránsito es un geiser
glutinoso.
El amor se bifurca en esperanzas
que alambique cerúleo cristaliza,
y esa mujer que va pasando deja
glaucas estalactitas de sonrisa.
Dramática figura del que espera
un aleatorio amor en cada esquina.
Blanco de las potencias enemigas;
de los perros que orinan,
de los dioses acuáticos
y del camión fecundo en tropelías.
Triste figura mía
que abjuraste de todo movimiento
esperando en la esquina
cosas como el amor, tardas, ambiguas.

De "Algunos poemas deliberadamente románticos 
y un prólogo en cierto modo innecesario" 1933

Desde ahora, amigo lector, cada mes, nos vemos al pasar LA ESQUINA.

John Mayshash.

Summary

By: John Mayshash

Referring to culture as the vast experience that a people organize and manage their future generations to practice and exercise, our magazine represents the vast experience of our Amerindian peoples, nations formed by regional customs, customs clan groupings of villages, who kept for future generations more valuable than gold wealth producing these lands, because it is a wealth that no one can rob us, that no one can loot, no army of conquest can boot of our souls.
CORNER is simply the dream of two journalists from different cultures, different schools, different spaces in this beautiful South America, if you will, also, different times of an ever changing and dynamic journalism.
We thought CORNER where in the past, but the boys shared happily ever rising calm neighborhood with his jokes, comments, the occasional gossip about the new girl coming from the other side of town.
That corner of which spoke Jorge Luis Borges in his "Man on Pink Corner" or referred to by that corner tango poets.