Común-unidad. Inciso / Barrio La Candelaria de Bogotá

*Por Ángela María Marroquín G.


BARRIO LA CANDELARIA DE BOGOTÁ

Constituida por encajes y uniones, he sido fachada que describe el paso del tiempo... la humedad… los graffitis…  la reacción de la gente y el ambiente; me han llamado lugar de riesgos y peligros diversos, espaldar de esperas, escudo de lluvia, sol y viento.  Oculto rincones y secretos con la  sobre-posición de divisiones, que refractan la luz y la sombra, ante la proyección del fulgurar del día y la noche.

En ángulos cerrados o abiertos… agudos, rectos u obtusos; en exposición pública… residencial o comercial. He sido límite y frontera, fundamento estructural de ciudades enteras, de una “civilización en crecimiento”; he sido referencia… símbolo… signo y señal; dirección en medio de calle, transversal, carrera y diagonal. He sido unidad de espacio… tiempo y acción; rodeada de puertas, ventanas, balcones; postes, hidrantes, alcantarillas; semáforos y faroles.

Construida matemáticamente con una invariabilidad genérica, he sido redondeada por curvas libres, que sugieren fluidez y desarrollo; gobierno la ubicación y la interrelación de las formas en un diseño de barrio y ciudad. En neutro color que no afecte el paisaje ni el entorno, sino correspondientemente a la precisa “armonía” del ambiente, soy estética discreta que vislumbra más de una indiscreción, dependiendo la cultura y el usuario.

En luz u oscuridad, he sido testigo de silencios... ruidos y multitud de sonidos; de muchas formas de contaminación del solitario hombre o de él, con sus máquinas. He sido un lugar común, cotidiano, un comienzo y un fin… entre andenes, parqueaderos, locales, casas y edificios; en un mismo plano, en ascensos o descensos, he contenido redes de servicios públicos y he sido… improvisado punto de venta, sanitario y hasta lugar de reposo de algunos cuantos.

He sido espacio de comunicación visible, pero invisible, ante pausas de decisión en múltiples caminos, donde transeúntes contemplan o asumen bajo la dinámica presurosa de la urbe, rumbos obligados de a pie o desde vehículos que los vuelven tan inmóviles, como yo. Soy un rincón convexo, abierto al público, que propicia un cambio de flanco de norte a occidente, de sur a oriente y viceversa; donde la interacción con el otro, es inevitable y el más próximo… es el ajeno.


RECURRENTE MEMORIA DEL URBANISMO

He sido núcleo histórico, recurrente memoria del urbanismo de todos los tiempos; el contraste del pasado y el presente congelado en pausas fotográficas, en picada y contrapicada, que describen más que un lugar y un tiempo... el escenario de miles de sucesos. Soy borde, volumen y dimensión; un punto focal, el efecto y la distorsión visual. Soy la sorpresa por descubrir, el laberinto del viento, el encuadre que contempla el horizonte inferior y superior, izquierdo y derecho.

Soy un estilo arquitectónico permeado por la mutación de estilos privados, transformados por la intervención social y movilidad peatonal, en medio de una diversidad temática de árboles, cebras, basura, escultura y la particular humanidad. Soy el contorno de filas ocultas, la circulación contenida, la proyección del camino, el pasillo en superficie y cuadra.

De momentos esporádicos pero siempre presente y exponencial...  me puse en la condición del hombre, con enfoques, ángulos y perspectivas diferentes: analicé las rectilíneas y curvilíneas trayectorias que siguen cuerpos en movimiento, donde se cruzan tantos semejantes con distintos modos de ser y saber; con posturas premeditadas, poco espontáneas, que ganan confianza en los reencuentros, donde se enlazan lenguajes, idiomas y códigos que parecen opuestos pero tienen mucho en común.

Quiero ser patrimonio, promover la reflexión, la experimentación y la crítica bajo normas, valores y conocimientos... necesarios para crear espacios de convivencia que permitan el trabajo en equipo, la planeación y el cumplimiento de proyectos culturales. Quiero fomentar el valor por fuentes documentales, mediante un pensamiento creativo,  lógico y racional; que permita la interpretación y análisis del mundo natural, social y virtual, de manera tal, que se pueda expresar y apreciar el contexto.inter.e.intra-personal.



Quiero generar la comprensión de las relaciones entre los diferentes modos de vida, de producción, consumo y sus implicaciones en la preservación, mejora o deterioro del ambiente. Quiero ser un espacio con identidad, colmado de buenos ejemplos, un lugar de bien-estar. Quiero ser herencia para nuevas generaciones, lugar propicio para niños, recorrido no por la obligación, sino por el disfrute de diversos sucesos.



>>> *Ángela María Marroquín G. ha sido docente universitaria por más de 14 años, Licenciada en Artes Plásticas de la Universidad de la Sabana, diplomada en gestión cultural y Administradora de negocios.